Colonos invaden casa en Jerusalén Oriental; la policía destruye tienda de protesta
Colonos israelíes atacaron un familia palestina en una tensa zona de Jerusalén Oriental. El ataque causó lo que se sospecha fue un ataque cardiaco a una mujer de 87 años y mostró la discriminación que enfrentan los palestinos en su futura capital.
Unos 60 colonos llegaron a la casa de Rifqa Al Kurd a las 9.30 a.m. del miércoles, cuando los hombres de esa familia ya habían partido al trabajo. Los colonos, muchos armados con ametralladoras y pistolas, llegaron acompañados de un buen número de oficiales de la policía.
Rifqa Al Kurd, de 87 años de edad, dijo a PEAPI que cuando los colonos estaban tomando la casa de su hijo Nabil, uno de ellos la empujó. Ella debió ser hospitalizada bajo sospechas de haber sufrido un ataque cardiaco y con un brazo lastimado. Más tarde ese día, un grupo de fuerzas especiales israelitas hizo acto de presencia para ofrecer protección adicional a los colonos.
“Ellos vinieron y ocuparon la casa y la policía les rodeó para protegerlos”, declaró Rifqa Al Kurd cuando finalmente pudo regresar a su hogar.
La casa fue construida por Nabil, el hijo de la señora Al-Kurd, como una extensión de la casa original, edificada por Naciones Unidas para la familia después que fueran hechos refugiados por las fuerzas israelitas en la guerra de 1948.
En fechas recientes, una corte israelí decidió a favor de grupos de colonos que reclaman la propiedad judía sobre las tierras del sector, que habían permanecido ociosas por varios años.
Los colonos han venido ocupando la casa desde principios de noviembre, cuando la tomaron por asalto con apoyo de la policía y botaron los muebles de la familia palestina al jardín. La situación ha sido tensa desde entonces.
“Hace tres días, estábamos sentados en la casa principal cuando el líder de los colonos vino a preguntarnos a quién pertenecían los muebles”, dijo la señora Al Kurd.
“Eran los muebles de mi hijo. Pero ellos se robaron dos balones de gas y la nevera”, señaló.
Vecinos han declarado que la familia ha ido a la corte para pedir la demolición de la casa, o que los colonos sean expulsados.
En un desarrollo paralelo, la policía israelí destruyó una tienda de protesta levantada por la vecina familia Ghawi, frente a la casa de donde fueron expulsados en circunstancias similares el pasado mes de agosto.
“Unos cien policías llegaron a las ocho de la mañana con siete carros de la municipalidad”, declaró Nasser Al Ghawi, que observó como su tienda fue demolida, aparentemente sin que haya mediado el debido proceso judicial.
“Ellos no me entregaron ningún papel, ninguna orden judicial”, enfatizó.
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